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FORMACIÓN: Entre teorías anda el juego en las redes sociales

FormaciónPara entender mejor el funcionamiento de las Redes Sociales es necesario tener presentes dos teorías que han ayudado a su desarrollo: la “Teoría de los Seis Grados de Separación” y la “Teoría de la Fuerza de los Vínculos Débiles”.

La teoría de los seis grados de separación

Esta teoría afirma que cualquier persona del planeta puede estar conectada con cualquier otra a través de una cadena de conocidos con no más de cinco eslabones o puntos de unión. Básicamente, esta teoría expone que todas las personas del mundo podrían “conectarse” en seis pasos porque todo el mundo conoce a alguien que, a su vez, conoce a alguien que conoce a alguien, y así sucesivamente.

 

Representación gráfica de la teoría de los 6 Grados de Separación (Fuente: Wikipedia)

Representación gráfica de la teoría de los 6 Grados de Separación (Fuente: Wikipedia)

 

La teoría tiene su origen en el año 1929, siendo extraída de un relato del escritor húngaro Frigyes Karinthy titulado Chains. El concepto está basado en la idea de que el número de conocidos crece exponencialmente con el número de enlaces en la cadena, y sólo un pequeño número de enlaces son necesarios para que el conjunto de conocidos se convierta en la población humana entera.

En la década de los cincuenta, los investigadores Ithiel de Sola Pool (Instituto de Tecnología de Massachusetts) y Manfred Kochen (IBM) se propusieron demostrar esta teoría matemáticamente (con resultados poco satisfactorios) intentando resolver el siguiente problema: “Dado un grupo de N personas, ¿cuál es la probabilidad de que cada miembro de N esté conectado a otro miembro a través de 1, 2, 3... n enlaces”

En el año 1967, el psicólogo estadounidense Stanley Milgram ideó una manera de probar la teoría, a la que bautizó como “el problema del pequeño mundo”. Aunque los participantes en el experimento esperaban que la cadena incluyera al menos cientos de intermediarios, la entrega de cada paquete solamente llevó, como promedio, entre cinco y siete intermediarios.

Sin embargo, los descubrimientos de Milgram fueron criticados ya que el número de paquetes y la muestra de participantes utilizados fueron muy pequeños como para sacar datos válidos o conclusiones determinantes.

En el 2001, el profesor de Sociología de la Universidad de Columbia Duncan J. Watts continuó el experimento de Milgram haciendo uso del correo electrónico. Para ello, utilizó 48.000 personas como origen para alcanzar a 19 individuos objetivo, incluyendo 157 países. El experimento concluyó que el número de saltos intermedios en tal análisis empírico fue de aproximadamente 6.

En el año 2008, investigadores de Microsoft realizaron un estudio con el que probaron que dos individuos cualesquiera están conectados entre sí por no más de 6,6 grados de separación, es decir, que son necesarios siete o menos intermediarios para relacionarlos.

 

La teoría de la fuerza de los vínculos débiles

Desde el punto de vista psicológico y estrictamente personal toda persona tiende a valorar de forma especial a sus vínculos familiares, a sus amigos íntimos y a sus relaciones profesionales más cercanas. Estos vínculos son los llamados vínculos fuertes. Sin embargo, en ocasiones el acceso a oportunidades depende de personas con quienes no se tiene una relación tan estrecha.

La “Teoría de la Fuerza de los Vínculos Débiles” fue elaborada en los años setenta por el sociólogo norteamericano Mark Granovetter y hoy, con la efervescencia de las redes sociales y en particular de las redes profesionales, tiene más importancia que nunca. Granovetter define como “vínculos débiles” a las relaciones sociales caracterizadas por el contacto poco frecuente, una falta de cercanía emocional y una corta o inexistente historia de favores recíprocos.

Concluye que “lo que en realidad importa son los numerosos vínculos débiles que establecemos, no los más fuertes que también son más escasos. La idea de que la proximidad con completos desconocidos sea más importante que las amistades de toda la vida puede parecer extraña hasta que se reflexiona acerca del funcionamiento de las redes sociales. Lo extraordinario de los vínculos débiles es que nos aportan información nueva, pues lo más habitual es que uno se mueva en los mismos círculos que sus amistades, se conozca a las mismas personas, se frecuenten los mismos lugares y se encuentren las mismas oportunidades. Los vínculos débiles son más numerosos y no requieren tanto esfuerzo de mantenimiento, pues introducen en la ecuación un elemento caótico que, casi siempre, es la clave que permite identificar oportunidades e ideas nuevas.

Se podría decir que alrededor de cualquier persona existe, además de su red de contactos formada por sus vínculos fuertes (familia, amistades) una red más amplia a la que pertenecen sus vínculos débiles y que tiene más importancia de lo que se puede pensar a priori. Capacidades como el “networking”,  la exploración de nuevas ideas y oportunidades, el acceso a nuevos puestos de trabajo, etc. son algunos de los posibles beneficios que pueden aportar los vínculos débiles.

Revista DINTEL Alta Dirección 

NOTA: Puedes consultar este artículo publicado en la Revista DINTEL Alta Dirección pinchando en este enlace.

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